lunes, 2 de febrero de 2015

PENSAR MÁS INTERIOR

PENSAR MÁS INTERIOR

PARTE I

Cuanto más interior se vuelva el Trabajo Psicológico, tanto más vemos en el.

Donde veíamos una sola cosa, ahora vemos varias.

Este desarrollo de la comprensión se debe a que obran más partes interiores de los centros.

Las partes externas de los centros —esto es, las partes denominadas motoras o mecánicas— reciben las ideas del Trabajo de un modo general y superficial.

No ven que cada idea contiene muchas cosas que, vistas a la distancia, parecen ser una sola cosa.

Así la gente suele decir: "Fulano habló y vi una o dos cosas de manera completamente nueva".

Esto es lo que tiene que suceder si el Trabajo fue captado por el consentimiento interior, que depende de la valoración.

Pero no puede llegar a ser una experiencia si falta el consentimiento interior, porque el movimiento hacia lo interior es bloqueado por la falta de consentimiento.

Cuando una cosa se abre en más cosas y sigue acrecentándose, así la inteligencia del Trabajo crece en una persona.

Tal vez piense que se debe a su inteligencia.

En todo caso, cuando ve en la práctica la significación que tienen las ideas capaces de desarrollar al hombre interior —esto es, la enseñanza esotérica— cabe compararlas con una pequeña semilla que crece hasta transformarse en un gran árbol, o con el surgimiento de una fuente de agua viviente.

Pero suele suceder que una persona que oye otra manera de contemplar una de las ideas cree que es una contradicción o se ofende.

No hay, desde luego, contradicción en abrir una cosa y descubrir cada vez más partes componentes que están dispuestas en un todo; y sentirse ofendido es una señal de una mente aun gobernada por la envidia.

Es necesario que al principio se vea el Trabajo de cierto modo.

Más tarde, si lo valoramos por ser distinto de los valores de vida, lo vemos de otro modo.

Luego otra vez, de otro modo, y así sucesivamente sin llegar al fin.

Por eso nunca se puede conocer el Trabajo tal como a veces se lo imagina, del mismo modo que no se puede conocer el arte.

Y con cada nueva introspección, en nosotros lo interior o esencial se desarrolla hacia los inagotables significados de los Centros Superiores; y lo que éramos, y tomábamos como nosotros mismos, se vuelve cada vez menos valioso, y cada vez más remoto para nuestra conciencia.

Todo ello es difícil o imposible para una mente rígida, literal, formatoria.

PARTE II

Todo lo que vemos es causado por algo o de otro modo no podría existir.

Vivimos en un mundo de efectos.

El mundo fenoménico, el mundo tal como se ve, con todos sus objetos de diferentes formas y colores, es un mundo de efectos.

Las causas de esos efectos no son visibles.

Están tras los efectos.

No son inmediatamente evidentes a los sentidos.

Pero pueden llegar a serlo a la mente.

La conexión entre causa y efecto es un misterio, porque la causa y el efecto están en diferentes niveles.

Ahora bien, es claro que es necesario pensar acerca de la causa de una rosa —esto es, emplear la mente—.

Por ejemplo, en una historia de detectives, hay un muerto.

Este es un efecto evidente a los sentidos.

Pero la causa no es evidente de la misma manera.

Solo el empleo de la mente lo revelara.

Esto es, el plano o nivel de las causas es diferente de los efectos producidos por ellas.

Y aquí, desde luego, prosperan y florecen infinitos errores, porque los efectos pueden ser atribuidos a una causa equivocada.

Ahora bien, si pudiéramos pensar desde las causas correctas nos moveríamos en la dirección de un pensamiento más interior, el cual ve más.

En un efecto hay muchas causas.

Cuando nos tomamos como un solo ser, pensamos desde el efecto, desde la apariencia.

Cuando nos damos cuenta que somos diferentes seres, empezamos a pensar desde el nivel de las causas.

En suma, empezamos a pensar más interiormente y así, en lugar de ver un solo ser, vemos muchos seres.

El Trabajo nos encamina por esa dirección.

PARTE III

Pero hay una clase de pensar aun más interior y esto es pensar desde los fines.

El fin, la causa y el efecto forman una triada.

El efecto no podría existir sin la causa y la causa no podría existir sin el fin.

El fin es la causa de la causa y así del efecto.

Esto es, el fin entra en la causa y el efecto.

Una persona ve una silla enfrente de ella.

¿Que ve esa persona?

Ve un efecto.

¿Cuál es su causa?

Sus causas efectivas son muchas: el taller del ebanista, la madera, las herramientas, el carpintero.

¿Pero cuál es la causa de la causa o de las causas?

La causa de la causa es el fin, y el fin era tener algo conveniente para sentarse encima.

Puede parecerles a ustedes que el fin es uno solo.

Las causas puestas en movimiento por el fin son muchas (pero escogidas y simplificadas según la inteligencia que obra).

El resultado o efecto es nuevamente uno.

Por lo tanto pensar desde los fines parecería estrechar el pensar.

Pero no ocurre así.

Cada fin es una particularidad en el fin universal y el fin universal esta en cada particularidad y así el fin es infinito.

Al llegar a ser consciente de lo universal en el cenicero, Ouspensky se acercó al infinito y sintió el peligro.

Si reflexionan que la causa de cualquier cosa es todo, sentirán que se les escapa el punto de apoyo o razón.

Sin embargo es verdad que cualquier momento en el tiempo esta donde esta y debe estar.

Hay que dejar expandir la conciencia para poder contemplarlo.

NOTA ADICIONAL.

Hemos de seguir conectando las partes más interiores de los centros con acrecentamiento de significado.

La mente puramente formatoria usa las partes externas de los centros.

Por esta razón las ideas del Trabajo siguen siendo estériles, esto es, no crecen ni se expanden en su significado.

Y aquí tienen cabida la cuestión de la valoración del Trabajo.

Las partes emocionales de los centros ven mucho más que las partes motoras.

Las partes intelectuales ven aun más y se conectan eventualmente con los Centros Superiores que ven miriadas de cosas en lo que las partes externas ven una sola cosa.

Pregunta: ¿Qué es el Pensar Relativo desde el punto de vista del Trabajo?

Respuesta: Pone en relación la particularidad con lo universal.
Llega a conocer la parte en relación con el todo.

Esto es, no se puede conocer una particularidad exactamente, a no ser que se conozca algo del todo, del cual es parte, es decir, no se puede conocer exactamente la Tierra a menos de conocer algo del Sistema Solar, la Galaxia, etc., y así del Universo mismo.

Pregunta: ¿Qué es más universal —la Verdad o el hombre verídico?

Respuesta: La Verdad. ¿Cómo se puede saber que es un hombre verídico a no ser que se conozca algo sobre la Verdad?

Maurice Nicoll


EL FIN LA CAUSA Y EL EFECTO

EL FIN LA CAUSA Y EL EFECTO...

De acuerdo con la formulación dada por El Trabajo Psicológico, entran tres fuerzas en cada manifestación.

Una fuerza no puede producir UNA MANIFESTACIÓN.

Tampoco lo pueden dos fuerzas.

Solo tres fuerzas, activa, pasiva y conectante, EN RELACIÓN una con otra, pueden lograrlo.

Tres fuerzas activas, o tres fuerzas pasivas, o tres fuerzas conectantes o neutralizantes, no pueden producir UNA MANIFESTACIÓN.

Lo que quiero decir es que las tres fuerzas que crean LA MANIFESTACIÓN deben estar relacionadas entre sí como activa, pasiva y conectante.

Lo interesante es esta relación.

La misma fuerza PUEDE SER activa en una triada, pasiva en otra, y neutralizante en una tercera triada, segun como este interrelacionada con las otras dos fuerzas.

Esta formulación es bastante clara.

Sin embargo, no la entendemos claramente.

Aun cuando meditemos a menudo sobre su significado, sigue siendo misteriosa porque, de hecho, asciende al misterio de la Misma Trinidad primordial, que nunca fue comprendida por hombre alguno con la mente sensual ni se conecto con sus limitados sentidos.

No obstante, quedan los escritos de quienes han contemplado durante un instante un poco de su infinito significado, pero solo cuando de súbito LA MENTE SUPRA-SENSUAL SE ABRE.

Esto es, lo que llamamos la mente interior, a la cual nos hemos referido recientemente.

La mente exterior o formatoria, la "tercera-fuerza-ciega", es obviamente un instrumento inútil para este propósito.

Diré aquí, empero, que, en lugar de afanarse laboriosamente con esa mente, esperando apoderarse de la Trinidad por su medio, es preferible RECONOCER primero que estamos en presencia de algo que está muy por encima de nosotros, y luego, con esta EMOCIÓN, tratar de APREHENDER lo que podamos a nuestro nivel.

Hay muchas ideas preliminares que tienen que ver con el misterio de las tres fuerzas que se entienden hasta cierto punto y para las cuales se pueden hallar ejemplos aproximados.

Empezare con esta pregunta: ¿por qué dos hombres iguales, que al parecer hacen la misma cosa, llegan a resultados tan diferentes?

La respuesta es que sus fines son diferentes.

Digamos que el fin de uno es el poder y el fin del otro es el uso.

Además supongamos que van a emplear los mismos medios para llevar a efecto sus fines.

Es decir, irán a la misma Universidad y escucharan a los mismos profesores y estudiaran en los mismos libros.

Reparen en las tres cosas implicadas —fin, medios y efecto—.

Ahora bien, esas tres cosas se interpenetran la una con la otra.

La una está en la otra.

El fin penetra en el efecto y los medios penetran en el efecto y el efecto esta en relación con el fin.

En lo concerniente a la interpretación de los tres aspectos de la suprema Trinidad, Juan anota muchos de los más profundos dichos de Cristo.

La calidad de su Evangelio es totalmente distinta de la de los otros, y las gentes no lo leen porque no es tanto una narración de hechos cuanto UNA RELACIÓN DEL MÁS ALTO NIVEL.

Leído en una actitud equivocada parece negativo y hasta reiterativo.

En realidad es EL MÁS PODEROSO de todos los Evangelios.

Este Evangelio nos hace ver por sí mismo, cuando se está pronto para ello, porque Juan era el discípulo a quien más amaba Cristo.

Se refiere al Segundo Choque Consciente que, de paso, nada tiene que ver con el amor físico.

Se refiere a las relaciones de Cristo con Dios y con sus discípulos.

Regresemos al caso de los dos hombres que estábamos imaginando.

La calidad de sus fines no es similar.

En uno el amor a gobernar, el amor al poder, el amor a las posiciones elevadas, etc., constituyen el fin al cual apunta.

Esto interpone los medios que emplea y el logro del propósito, que es el resultado o efecto.

El fin esta en el efecto y está en los medios.

Sin embargo los tres son diferentes, pero están a tal punto asociados y se interpenetran de tal modo que constituyen una sola unicidad de unidad.

Este hombre llega a ser arzobispo: SU AMOR A GOBERNAR se ve ahora satisfecho.

En el caso del otro hombre, su fin primordial es SER ÚTIL.

Empleando los mismos medios que el otro, llega a ser un sacerdote en un distrito pobre donde es indudable que lo quieren mucho.

No pienso ser sentimental.

Ahora bien, los resultados son tan diferentes porque LOS FINES primordiales eran tan diferentes, aunque los medios eran los mismos.

Este ejemplo es trivial, pero confronta a cada uno de ustedes con la pregunta de por qué hacen El Trabajo Psicológico.

¿Cuál es su razón? ¿Cuál es su fin? ¿Solo trata de ser el primero? ¿Su fin es lograr poderes sobrenaturales? ¿Tiene algo que ver con ello la envidia?

¿Su fin es renovar su juventud —un fin no muy digno, diré yo?

Su propósito o fin cambia, desde luego, a medida que comprende mejor El Trabajo.

Ya que implica su “muerte psicológica”, tiene que ser así.

Hablo psicológicamente.

Al principio quiere más de esto o de aquello y hasta mucho más.

Más tarde quiere menos y menos de esto y de aquello.

Todo se invierte —o debiera hacerlo.

Quiere LIBRARSE de cosas que observa en sí mismo.

Desea vender montones de cosas que creía bellas, y comprar una cosa.

Estar en posesión de lo real sería maravilloso.

Claro está, si está trabajando bajo la influencia de un fin malo, como el arzobispo que hemos imaginado y que apuntaba a mandar, usted, a solas, segun sí mismo, no desea comprar cosa alguna, ni en verdad librarse de nada si no lo puede hacer en público.

El público no es el fin correcto.

Aun así, cabe la posibilidad de trabajar desde un mal lugar durante mucho tiempo y luego de repente SE HACE LA LUZ y se ve lo que estaba haciendo y se lo reconoce en secreto y entonces todo ocupa el lugar que le corresponde.

Luego, su trabajo no depende de nadie sino de usted mismo y usted posee fortaleza interior en vez de debilidad.

Cuando se alcanza esa etapa —y puede suceder— ya no le pueden robar más.

Este es uno de los significados de poner el tesoro en un mal lugar y en un buen lugar.

Los lugares buenos y los malos están en usted.

Un fin malo significa un mal lugar.

El Trabajo puesto en un mal lugar en usted puede ser destrozado o robado.

El versículo que se refiere a este particular es el siguiente:
"No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan" (Mateo, VI, 19-20).

Tal vez le cueste imaginarse cuán difícil es hacer algo en el Trabajo desde un motivo absolutamente puro y evitar hacer una cosa "para ser visto por los hombres".

En lo que respecta al significado de tierra y cielo en el dicho más arriba, esta expresión se utiliza a menudo para aquello que está en un nivel más bajo y para lo que está en un nivel más alto.

Ya sabemos que lo más bajo y lo más alto corresponden a lo externo y lo interno.

Lo inferior es externo a lo superior y lo superior es interno a ello.

Hacerse tesoros en el cielo significa por lo tanto comprender el trabajo con la mente interior porque tal comprensión no nos puede ser quitada y no depende de nada externo tal como el aliento o la alabanza.

Pero lo hemos visto en los comentarios anteriores al encarar esta cuestión desde otros ángulos.

Maurice Nicoll


domingo, 1 de febrero de 2015

LAS CAUSAS

LAS CAUSAS

Tomemos una silla por ejemplo.

Es evidente que estudiando sus partes podremos explicarnos una silla; pero esto es sólo una manera de pensar acerca de la silla, es sólo una forma de la verdad.

LA IDEA

La silla también ha de explicarse por LA IDEA en la mente que la concibió.

Ninguna investigación cuantitativa, ningún análisis químico o microscópico puede captar esta idea ni darnos el significado completo de una silla.

Si nos preguntamos cuál es la causa de la silla ¿cómo podremos responder?

La silla existe ante nuestros ojos como un objeto visible.

SU CAUSA TIENE DOS ASPECTOS:

En lo visible, la causa de la silla son las partes de ma­dera de que está hecha.

En lo invisible, es una idea que existió en la mente de alguien.

Y tenemos tres términos: idea, silla, madera.

El naturalismo, o el materialismo científico, subraya EL TERCER TÉR­MINO.

Subraya las diferentes partes materiales que entran en la composición de cualquier objeto, y en ellas busca la 'causa'.

Y pasa por alto la idea que se encuentra tras de toda materia organizada.

Su atención queda sujeta a aquello que se manifiesta en el tiempo y en el espacio, de tal suerte que no puede menos que buscar el origen causal en las partes constituyentes más pequeñas de cualquier organismo, y también en el tiempo precedente, o sea en el pasado.

El momento del origen de la silla en el tiempo y en el espacio puede tomarse como el momento en que el primer trozo de madera recibe una forma para su construcción.

Visiblemente, la silla empieza con el primer trozo de madera, así como una casa empieza con el primer ladrillo.

Pero antes del principio de la silla, o de la casa, en el tiempo y en el espacio, existió la idea en la mente de alguien.

Antes de que se coloque el primer ladrillo, EL ARQUITECTO ya tiene, en la mente, toda la concepción de la casa.

Pero al trasladar esta idea a su visible expresión, la parte más pe­queña de la casa aparece primero en el tiempo que pasa.

El arquitecto piensa primero acerca de LA IDEA COMO UN TODO, piensa acerca de la casa como una totalidad, y de aquí parte la sucesión de detalles cada vez más y más pequeños.

Pero al manifestarse en el tiempo, este proceso se revierte.

EL PRIMER PUNTO DE LA MANIFESTACIÓN………

A fin de poder manifestar su expresión, la fuerza de la idea tiene que pasar primero al detalle más pequeño, o sea que un simple ladrillo es EL PRIMER PUNTO DE LA MANIFESTACIÓN de la idea de la casa.

La primera expresión de una idea en el tiempo y en el espacio es un solo constituyente de la materia elemental.

Sin embargo, en la mente del arquitecto la idea es un todo completo, pero lo es de un modo invisible.

La casa terminada expresa la idea en forma visible.

EL PRIMER Y TERCER TÉRMINO………

La casa ha creci­do, por así decirlo, como algo intermedio entre EL PRIMER TÉRMINO, la idea, y EL TERCERO, la parte de materia elemental.

EL SEGUNDO TÉRMINO………

Cuando como SEGUNDO TÉRMINO la casa queda completa, LOS TÉRMI­NOS PRIMERO Y TERCERO, mediante los cuales se efectuó la construcción,  desaparecen.

La idea ha hallado su expresión en el tiempo y en el es­pacio y se deja de pensar acerca de los ladrillos, separados como ladrillos, pues devienen un conjunto que es la casa en sí.

Se puede analizar la casa por medio de los ladrillos y la mezcla que la componen, y siempre es posible decir que los ladrillos son los que la causan.

Pero esto es muy poco adecuado, pues toda la estructura de la casa, su forma y la integración de sus partes separadas, tiene su origen fundamental en LA IDEA que el arquitecto tenía en la mente; y esta idea no está ni en el tiempo ni en el espacio.

Quiero decir que no se encuentra en el mundo fenomenal o visible.

HEMOS DE PENSAR ACERCA DE LA CAUSALIDAD EN DOS CATEGORÍAS………

Es obvio que LOS TÉRMINOS PRIMERO Y TERCERO, o sea la idea y el ladrillo elemental, son ambos causales, y que hemos de pensar acerca de la causalidad en dos categorías.

Todo lo que el materialismo cientí­fico califica de causal es lo correcto por lo que respecta al lado fenome­nal; pero es fundamentalmente insuficiente.

Por sí misma, una idea no puede ser una causa.
                  
EL PRIMER Y TERCER TÉRMINO………

Se precisa tanto DEL PRIMER COMO DEL TERCER TÉRMINO, obrando en conjunción.

EXISTEN DOS MENTES………

En un sentido más amplio, puede decirse que existen dos tipos de mente: una que argumenta partiendo del PRIMER TÉRMINO, y la otra que argumenta partiendo DEL TERCERO.

LA UNIÓN DE AMBOS PUNTOS DE VISTA………

Lo que es necesario es LA UNIÓN DE AMBOS PUNTOS DE VISTA.

La dificultad estriba en que, debido a las leyes del tiempo, aun la idea más completa y acabada debe necesariamente expresarse en una secuencia, en una manifestación visible y, antes que nada, en su forma más elemental.

Posible es que sea necesario pasar por un largo período de alzas y bajas, de aciertos y de errores, antes de que se pueda llevar a cabo debidamente la idea en la manifestación.

SIEMPRE PARECERÁ………

Y SIEMPRE PARECERÁ —a los sentidos— que EL PRIMER MATERIAL ELEMENTAL, que no fue sino el punto de partida de la idea en su tránsito a la manifestación visible, es en sí mismo la causa de todo cuanto le sigue.

PARECE QUE ASÍ FUERA………

Y es debido a esta apariencia que ha nacido la moderna doctrina de la evolución.

Consideremos los elementos plásticos de la materia viva organizada: el mundo de los átomos, del carbono, del hidrógeno, del nitrógeno, del oxígeno, del sulfuro y del fósforo; consideremos esta maravillosa caja de pinturas en la que la valencia es el poder que mezcla, y la de la cual surgen una infinita diversidad de combinaciones y agrupaciones, y una infinita variedad de productos.

Constituyen EL TERCER TÉRMINO, son los elementos materiales de los que está hecho el mundo y su vida.

El hombre tiene un campo mucho más limitado, mucho más denso, de ma­terial plástico, que puede usar directamente.

Si su idea pudiese obrar directa y fácilmente sobre el mundo atómico, ¿qué transformaciones materiales no podría hacer?

Si mi mente pudiese obrar directamente sobre el mundo atómico de esta mesa de madera sobre la que estoy escribiendo, podría convertirla en innumerables sustancias sin la me­nor dificultad, por el mero hecho de reorganizar las combinaciones de átomos que la componen.

Y si tuviese semejante poder sobre el mundo atómico y conociese la idea de la vida, podría crearla.

LA MENTE Y LA IDEA………

Pero LA VERDA­DERA CAUSA de semejante magia sería la mente y la idea, y no los elementos materiales en sí.

EL TERCER TÉRMINO………

He dicho que el materialismo subraya la causa en EL TERCER TÉR­MINO.

A través de los ojos del materialismo nos inclinamos a verlo todo como una cantidad y un arreglo de materiales más que como calidad, significado o idea.

El énfasis se da en un solo lado, en el externo, en el lado extendido, en aquel lado o aspecto del universo que nos muestran los sentidos.

Corresponde a UNA ACTITUD que cada uno debe conocer y reconocer en sí mismo.

El mundo es tal cual lo vemos, y de un modo u otro deriva de sí mismo.

De un modo u otro los átomos que lo comprenden fueron arreglados de cierta manera, y de un modo u otro aparecieron las visibles masas de materia y las criaturas vivientes.

¿Qué es lo que nos arrebata el materialismo?

UNA VISIÓN MUERTA DE LAS COSAS………

Nos conduce, natu­ralmente, a una visión muerta de las cosas.

VIVIMOS EN UN GIGANTESCO UNIVERSO MECÁNICO………

En su forma más extrema asume el punto de vista de que vivimos en un gigantesco universo me­cánico, en medio de una insensata máquina de planetas y de soles y en la cual apareció el hombre accidentalmente, como una motita de vida insignificante y efímera.

EL TERCER TÉRMINO………

Si nos limitamos a subrayar EL TERCER TÉRMINO, esta idea es bastante cierta.

Significa que si el hombre va a mejorar su vida, tiene únicamente que ocuparse del mundo externo y visible.

Nada habrá que sea 'real' fuera de aquello que pueda al­canzar por medio de los sentidos.

De esta suerte, el hombre debería in­ventar y construir nuevas maquinarias y reunir cuantos hechos le sea posible acerca del mundo visible, y dedicarse a 'conquistar la naturaleza'.

Con este punto de vista el hombre queda volcado hacia fuera.

Este punto de vista le hace ver su campo de acción fuera de sí.

MITIGAR SU INFORTUNIO Y SU DOLOR………

Le hace pensar que el descubrir un hecho nuevo acerca del universo material podrá mitigar su infortunio y su dolor.

EL DESARROLLO CIENTÍFICO………

Hoy en día la humanidad mues­tra una inclinación extraordinaria a volcarse hacia fuera, mediante el desarrollo científico y la creciente esperanza de que los nuevos descubrimientos y las nuevas invenciones puedan solucionar los problemas del hombre.

LA ACTITUD DEL MATERIALISMO CIENTÍFICO………

La actitud del materialismo científico, que  caracterizó de un modo tan especial la última parte del Siglo XIX, ya ha llegado a las masas.

También ha llegado al Oriente.

La humanidad ve ahora la solución de sus problemas en algo que yace fuera de sí misma.

LA PÉRIDAD DEL SENTIDO INTERNO DE LA PROPIA EXISTENCIA………

Y con esta actitud invariablemente va la creencia en la organización en masa de las gentes y la correspondiente pérdida del sentido interno de la propia existencia, la destrucción de las diferencias individuales y la gradual obliteración de la variedad de costumbres y distinciones locales que pertenecen a una vida normal.

El mundo se hace cada vez más pequeño a medida que deviene más uniforme.

Las gentes pierden el poder de cualquier sabiduría separada.

En vez de disfrutar de la propia sabiduría, se imitan los unos a los otros cada vez más.

Y justamente esto es lo que hace posible la organización de las masas.

Junto con esto va la unión del mundo por medio de los veloces transportes y de las comunicaciones por radio, de tal modo que todo el mundo responde anormalmente a un estímulo local único.

UNA EXTRAÑA QUIMERA………

Y por encima de todo esto ronda una extraña quimera que parece resplandecer en la imaginación de toda la humanidad actual, la fantástica idea de que la ciencia descubrirá algún secreto, alguna solución que librará a la tierra de su brutalidad y de la injusticia, y que restau­rará la Edad de Oro.

LA NOCIÓN DE QUE PODEMOS DESCUBRIR SOLUCIONES FINALES………

La noción de que podemos descubrir soluciones finales para todas las dificultades de la vida, la noción que la humanidad en masa, como un todo, podrá alcanzar la verdad en alguna fecha fu­tura, es una noción que ignora el hecho de que cada persona que nace en este mundo es un nuevo punto de partida.

Cada persona ha de des­cubrir por sí misma todo lo que ya haya sido descubierto antes.

Cada persona ha de encontrar la verdad por sí misma.

CONOCIMIENTO CIENTÍFICO………

Aparte de esto ¿qué es lo que vemos actualmente, como resultado de LA CREENCIA de que el hombre puede organizar su vida tan sólo mediante el conocimiento científico?

Visto por el lado práctico, sólo podemos advertir cómo el hombre queda bajo la potestad de sus propias invenciones.

Vemos que la mo­derna maquinaria no guarda ninguna proporción con la vida humana.

EL DESARROLLO DE LA MAQUINARIA NO ES EL DESARROLLO DEL HOMBRE………

Seguramente que para todos es evidente el hecho de que el desarrollo de la maquinaria no es el desarrollo del hombre, y que es igualmente obvio que la máquina lo está esclavizando y que, grado a grado, lo aleja de las posibilidades de una vida y de un esfuerzo normales, y del nor­mal uso de sus funciones.

Si se utilizase la máquina en una escala proporcional a las necesidades del hombre, seria en realidad una bendición.

TOMAR EL CONCEPTO DE PROGRESO CON ESCEPTICISMO………

Si las gentes tan sólo pudiesen comprender que el más reciente de los descubrimientos no es necesariamente lo mejor para la humanidad, si tan sólo tomasen el concepto de progreso con escepticismo, podrían in­sistir en que se produzca un mejor equilibrio.

LA PRESIÓN DE LA VIDA EXTERIOR NO DISMINUYE EN VIRTUD DE LOS NUEVOS DESCUBRIMIENTOS………

Lo que no alcanzamos a CAPTAR en nuestro entendimiento es que la presión de la vida exterior no disminuye en virtud de los nuevos descubrimientos.

NO SÓLO VIVIMOS DE PAN, SINO DEL VERBO………

Únicamente complica nuestras vidas más y más. No sólo vivimos de pan, sino del Verbo.

IDEAS Y ESTÍMULOS DE LOS NUEVOS SIGNIFICADOS………

Lo que necesitamos no es únicamente nuevos hechos y mayores comodidades, sino ideas y estímulos de los nuevos significados.

EL HOMBRE ES SU COMPRENSIÓN………

El hom­bre es su comprensión, es aquello que comprende; el hombre no es la posesión que tiene de los hechos ni el cúmulo de invenciones y de comodidades.

LA PRESIÓN DE LAS COSAS EXTERNAS………

Únicamente a través de su propia comprensión, de una comprensión que haya obtenido mediante su propio y duro esfuerzo, podrá sobrellevar la presión de las cosas externas.

Sin embargo, es evi­dente que nada puede detener el impulso general de los acontecimientos actuales.

EL PUNTO DE VISTA DEL NATURALISMO ES, A LA LARGA, EL PEOR ENEMIGO DEL HOMBRE………

En la civilización occidental no hay ninguna fuerza discernible que sea lo suficientemente poderosa para sobreponerse a este im­pulso, y el mundo moderno tiene aún que aprender a entender que el punto de vista del naturalismo es, a la larga, el peor enemigo del hom­bre.

EL TERCER TÉRMINO………

Parece suficientemente lógico subrayar tan sólo EL TERCER TÉRMINO, el visible y tangible.

LÓGICA………

Pero el hombre es algo más que una máquina lógica.

Nadie puede entenderse a sí mismo ni comprender a los demás únicamente por medio del ejercicio de la lógica.

En verdad poco es lo que podemos comprender por medio de la lógica.

Pero LA TIRANÍA de esta facultad puede convertirse en algo tan poderoso y grande que puede llegar a destruir mucho de lo emocional e instintivo en el hom­bre.

UN UNIVERSO QUE ES PARCIALMENTE VISIBLE Y PARCIALMENTE INVISIBLE………

Contrastando con el naturalismo, existe el antiguo punto de vista que sitúa al hombre en un universo creado, en un universo que es parcialmente visible y parcialmente invisible, que por una parte está en el tiempo y, por otra, fuera del tiempo.

Tal cual lo vemos, el universo es sólo un aspecto de la realidad total.

APARIENCIAS………

Como criatura de los sentidos, el hombre únicamente sabe de apariencias y estudia apariencias.

EL UNIVERSO ES TAMBIÉN UNA EXPERIENCIA INTERNA………

El uni­verso no es tan sólo una experiencia sensorial, sino que es también una experiencia interna.

ASÍ COMO HAY UNA VERDAD EXTERNA, TAMBIÉN HAY UNA VERDAD INTERNA………

O sea que así como hay una verdad externa, también la hay interna.

El universo es tanto visible como invisible.

EL TERCER TÉRMINO………

En el aspecto visible —EL TERCER TÉRMINO— se encuentra el mundo de los hechos.

EL PRIMER TÉRMINO………

En el invisible —EL PRIMER TÉRMINO— se encuentra el mundo de la idea.
                           
EL HOMBRE SE ENCUENTRA ENTRE LOS ASPECTOS VISIBLE E INVISIBLE DEL UNIVERSO………

El hombre se encuentra entre los aspectos visible e invisible del universo; está relacionado con uno por medio de los sentidos, y con el otro por medio de su naturaleza interior.

Al llegar a cierto punto, el as­pecto externo y visible del universo queda abandonado, por así decirlo, y pasa a la experiencia interior del hombre.

EL HOMBRE ES UNA CIERTA RELACIÓN O CIERTA PROPORCIÓN ENTRE LO VISIBLE Y LO INVISIBLE………

Dicho de otro modo, el hombre es una cierta relación o cierta proporción entre lo visible y lo invisible.

INSATISFACCIÓN………

Debido a esto es que el sentido externo de la vida no le basta y las mejoras externas para su existencia jamás le dejarán satisfecho.

EL HOMBRE TIENE NECESIDADES INTERNAS………

El hombre tiene necesidades internas.

Su vida emocional no se satisface mediante las cosas externas.

Su organización no puede explicarse únicamente en términos de adaptación a la vida externa.

NECESITAMOS IDEAS QUE NOS DEN SIGNIFICADO………

Necesita ideas que le den algún significado a su existencia.

EN EL HOMBRE HAY ALGO QUE PUEDE CRECER Y DESARROLLARSE………

Hay en el hombre algo que pue­de crecer y desarrollarse, hay un estado por venir de sí mismo, y esto no se encuentra en ningún 'mañana', sino que está por encima de él.

EXISTE CIERTO CONOCIMIENTO DE UNA REALIDAD MUY DISTINTA QUE CAMBIA LA ACTITUD Y LA COMPRENSIÓN Y PRODUCE ARMONÍA………

Existe cierto conocimiento que lo puede cambiar, un conocimiento de una realidad muy distinta a aquel que únicamente trata de los hechos relativos al mundo fenomenal, un conocimiento que cambia su actitud y su comprensión, que puede obrar sobre él internamente y producir una armonía entre los elementos discordantes de su naturaleza.

En muchas de las filosofías antiguas se dice que esta es la principal tarea del hombre, su verdadera tarea.

EL CONOCIMIENTO INTERIOR………

Por medio del conocimiento in­terior es que el hombre encuentra la verdadera solución a todas sus di­ficultades.

EL CONOCIMIENTO DE SI MISMO………

Es preciso entender que la dirección de este crecimiento no es hacia fuera, hacia los negocios, la ciencia o la actividad externa, sino hacia dentro, en la dirección del conocimiento de si mismo; y es a través de esto que se produce un cambio en el ser consciente.

CAMBIAR………

En tanto el hombre esté vuelto tan sólo hacia fuera, en tanto sus creencias lo vuel­quen hacia los sentidos como único criterio de lo 'real', en tanto crea tan sólo en apariencias, no podrá cambiar en sí mismo.

No podrá crecer en su sentido interno.

CAMBIO INTERIOR………

A través del punto de vista naturalista se priva a si mismo de todas las posibilidades de un cambio interior.

EL MUNDO DE LAS IDEAS………
                                                        
Tiene que relacionarse con EL 'MUNDO DE LA IDEA' antes de po­der comenzar a crecer.

EN EL UNIVERSO HAY ALGO MÁS QUE LO QUE ES APARENTE A LOS SENTIDOS………

Tiene que poder sentir que en el universo hay algo más que lo que es aparente a los sentidos.

ABRIR LA MENTE………

HAY OTROS SIGNIFICADOS POSIBLES, OTRAS INTERPRETACIONES………

Tiene que sentir que hay otros significados posibles, otras interpretaciones, pues únicamente de esta manera podrá su mente 'abrirse'.

Tiene que haberle llegado el sentimiento y la sensación de que hay algo más.

Tiene que haberse preguntado '¿qué soy?', y qué puede significar la vida y qué sentido tiene su propia existencia.

INTERROGANTES………

Tiene que haberse producido cierta clase de interrogantes en su alma.

EL SIGNIFICADO DE LA EXISTENCIA………

¿El significado de la existencia es algo más de lo que aparenta ser?

¿Vivo en medio de algo más grande que lo que re­velan mis sentidos?

¿Son todos mis problemas únicamente externos?

¿Es el conocimiento del mundo exterior el único conocimiento posible?

Maurice Nicoll